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19 noviembre 2018

Rodrigo Astroza: “Estamos cerca de llegar a un diseño sísmico resiliente”

El académico de la Facultad de Ingeniería expuso en seminario internacional y analizó con expertos, el comportamiento y diseño sísmico de componentes no estructurales en edificios altos.

Después del terremoto de 2010 y debido a la falla y colapso de elementos no estructurales durante ese evento, en Chile se hizo una norma específica -la NCh 3357- que busca garantizar el adecuado comportamiento de estos elementos durante sismos.

 

Según el profesor de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, Rodrigo Astroza, si bien esta normativa está aprobada, aún no es obligatoria, y la falla de estos componentes, como fachadas, cielos falsos, tabiques divisorios, ascensores, escaleras, tuberías, equipos mecánicos y eléctricos, entre otros, implica un alto costo, tanto directo (asociado al valor de los componentes), como indirecto (relacionado a la paralización de las actividades que se desarrollan en las estructuras).

 

Un caso emblemático -recordó el docente- fue el aeropuerto de Santiago, donde el comportamiento estructural fue bueno, pero el daño no estructural fue extenso y la pérdida económica estimada alcanzó los 40 millones de dólares.

 

“El 80% del costo total de un edificio proviene de elementos no estructurales y contenidos”, afirmó el académico y doctor en Ingeniería Estructural. De ahí la importancia de regular y analizar el diseño sísmico de este tipo de componentes de edificios, tema que fue abordado en el seminario internacional organizado por la Asociación Chilena de Sismología e Ingeniería Antisísmica (ACHISINA) y el Departamento de Ingeniería Estructural y Geotécnica de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

Al seminario, realizado el 8 de noviembre en Santiago, asistieron más de 100 personas, y expusieron Rodrigo Astroza, Eduardo Miranda, Profesor Titular de la Universidad de Stanford y destacado experto a nivel mundial, y Diego López-García, Profesor Asociado de la Pontificia Universidad Católica de Chile.

 

Durante el encuentro, los expertos analizaron la demanda sísmica o niveles de fuerzas a los cuales son sometidos los elementos no estructurales durante los terremotos, cómo diseñar estos elementos y también discutieron sobre el comportamiento observado, por ejemplo, en ensayos experimentales y durante terremotos previos. Además, se discutió si las demandas actualmente consideradas en la normativa representan de buena manera lo observado en edificios durante terremotos.

 

“El paradigma actual es lograr un diseño sísmico resiliente, esto significa básicamente que todo el sistema se debe adaptar de forma rápida y positiva a los potenciales efectos de los terremotos. Para esto es vital que nuestra infraestructura continúe operando durante el terremoto o bien, que el tiempo de paralización de actividades sea mínimo y con el menor costo asociado”, explicó Astroza.  Para el académico, considerando la actual normativa chilena para el diseño sísmico de estructuras (normas Nch. 433, Nch. 2369 y Nch. 2745), “estamos cerca de llegar a un diseño sísmico resiliente”, no obstante, aún falta proteger elementos no estructurales sensibles a aceleraciones, como contenidos y equipos, cielos falsos, tuberías y ductos.

 

Rodolfo Saragoni, presidente de ACHISINA; Rodrigo Astroza profesor de la Facultad de Ingeniería UANDES; Eduardo Miranda, profesor de Stanford University; y Diego López-García, profesor de la PUC.

El profesor Astroza durante su ponencia. “Lograr un diseño sísmico resiliente significa que todo el sistema se debe adaptar de forma rápida y positiva a los potenciales efectos de los terremotos”, comentó.

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